70 campaneros de la Comunidad Valenciana celebran este sábado en Moixent su “Trobada” y enseñarán a tocar a niños y jóvenes

La localidad valenciana de Moixent acogerá este sábado la “XXII Trobada de Campaners Valencians” con la participación de grupos de campan...

El nuevo museo de la Catedral abre sus puertas con más de 300 obras de arte y un recorrido subterráneo por la Valencia romana

8 de junio de 2016

send email
print this page

El cardenal arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares, bendecirá esta tarde el nuevo Museo Catedralicio Diocesano que hoy abre sus puertas tras finalizar las obras de ampliación y restauración, que se han prolongado durante un año y medio.

El museo expone al público más de 300 obras de arte, algunas por primera vez como la versión de “La Zingarella” de Antonio Allegri da Correggio, del siglo XVI, o los relicarios de la Corona de Aragón.

Con la restauración “se ha conseguido la funcionalidad necesaria que merecía el museo y hacer visitable el subsuelo”, al tiempo que el espacio expositivo resulta “complejo y fracturado, y no neutro” de forma que “la obra se va adaptando al lugar”, ha señalado el deán presidente del Cabildo de la Catedral, Emilio Aliaga, que ha participado en la rueda de prensa de presentación celebrada esta mañana en las nuevas instalaciones.

Asimismo, el museo “no es muy grande, porque toda la Catedral es un gran museo, pero sí es exclusivo porque muestra piezas que sólo se pueden ver aquí, como los Apóstoles o el relicario de los Reyes de Aragón”, según el canónigo conservador del Patrimonio Artístico de la Catedral y director del museo, Jaime Sancho.

Igualmente, el nuevo museo “mueve a la sensibilidad del espectador, incluso estando vacío” y las obras “ahora se ven de otra manera porque entra luz, se ve el espacio exterior y las otras arquitecturas, algo diferente al museo anterior”, según el arquitecto conservador de la Catedral, Salvador Vila, que ha precisado que los hallazgos en el subsuelo hacen que sea “un libro abierto para nuevos historiadores e investigadores”.

Además del recorrido expositivo por el museo, que cuenta en esta nueva etapa con tres plantas, el visitante podrá ver elementos arquitectónicos que han sido recuperados, como el espacio que ocupó la “Llibreria dels Borja” y su columna helicoidal, del siglo XV, además de muros y contrafuertes, un arco de la parroquia de San Pedro y restos del primitivo campanario de la Seo, del siglo XIII.

Entre estos hallazgos destacan, igualmente, los restos arqueológicos encontrados en las excavaciones realizadas bajo la Catedral, a tres metros de profundidad, donde han aparecido casas de una calle romana, de entre los siglos I y II, y restos de otras edificaciones, que podrán ser recorridas en un itinerario iluminado en la planta inferior.

Recorrido expositivo: la Virgen gótica, entre los Apóstoles en la “Llibreria dels Borja”

El nuevo museo nos brinda la oportunidad de ver, por primera vez a nuestra misma altura, la escultura de la Virgen María con el Niño, restaurada hace dos años, que ha sido bajada de la puerta de acceso a la capilla del Santo Cáliz y que ahora se sitúa junto a las imágenes originales de la Puerta de los Apóstoles, de principios del siglo XIV, en la sala superior del museo. Una réplica de la imagen de la Virgen se colocará en su lugar.

Al entrar en el museo, la primera sala está dedicada a la custodia procesional del Corpus Christi, construida por el orfebre Francisco Pajarón y en los muros vemos obras como “La predicación de san Pedro Pascual”, de Pedro de Orrente, entre otras.

El recorrido cronológico comienza en la planta superior, donde el ala más cercana al muro de la Capilla del Santo Cáliz, que ahora se puede contemplar en su totalidad, está dedicada al arte gótico de los siglos XIV y XV. Presiden la sala la Virgen gótica, los Apóstoles y la columna, y en la paredes vemos pinturas sobre tabla como “La duda de santo Tomás”, de 1400, la obra documentada más antigua de la Seo, y el icono de la Virgen de la Leche, y piezas que han sido restauradas como el retablo de la Dormición de la Virgen María, de Alejo de Vahía. 

También en esta planta se sitúa la sala del “Tesoro”, dedicada a la orfebrería, con un contrafuerte del s. XIII, que exhibe las escasas piezas conservadas del relicario de los Reyes de Aragón, que Alfonso el Magnánimo depositó en la Catedral en 1437. 

Las salas dedicadas al Renacimiento ofrecen una visión de los muros del s. XIII y la fábrica superpuesta, y muestran obras, del siglo XV y del XVI, de autores como Filipo Paolo de San Leocadio, Vicente Masip o el “Maestro de Alzira”, pintor anónimo del XVI, con su tabla sobre los “Improperios”, que ha sido restaurada.

El “Mal ladrón”, en la sala principal del antiguo “traste canonical”

Bajando por la escalera se puede ver el “Mal ladrón”, que preside el centro de la planta principal que está sostenida por dos columnas de hierro fundido del s. XIX. Se trata de una talla de madera policromada y estilo manierista, de comienzos del siglo XVI, que es lo único que se conserva del retablo renacentista de la iglesia de San Martín de Valencia, desmontado en el siglo XVIII.

En las paredes de la planta principal el visitante verá obras del estilo manierista de Juan de Juanes y los Hernandos, la tabla del “Ángel custodio del reino de Valencia” y las puertas del transagrario del retablo mayor, con los santos Vicente Mártir y Ferrer. Como muestras del barroco, la Virgen de la Esperanza y la talla de San Mateo, también restaurada, y en los expositores, una representación de los casi 200 libros de coro que conserva la Seo, escritos y decorados sobre pergamino.

El recorrido cronológico finaliza con piezas del academicismo neoclásico del XVIII, como la “Adoración de los pastores” de Vicente López y “Santa Catalina Tomás” de Zapata. Junto a ellas, dos obras que se exponen por primera vez y que han sido restauradas: la versión de “La Zingarella” de Correggio, y un lienzo anónimo de la meditación de la Virgen sobre la muerte de Cristo, que será presentada como “pieza del trimestre”. Se sale del museo por la puerta del s. XV que se abre a la capilla del Santo Cáliz. 

La ampliación, que comenzó hace nueve años con el proyecto inicial, “ha sido posible gracias a los legados de doña Clemencia Aznar Quilis y doña Amparo Moret Bondía, como se recuerda en la placa instalada en la entrada, que llegaron en menos de dos años cuando en veinte no habíamos tenido nunca un legado sustantivo”, ha añadido El deán.(AVAN)

Recomiendalo:
 
© Copyright 2014-2015 Diario Crónica All Rights Reserved.Contacta por mail